13 ene 2014

Neoliberalismo: la anti vida.


El despiadado monstruo neoliberal que pasea por las cavernas de los paraísos fiscales y tiene su cuartel general en las cloacas de Wall Street,  que socializa en cacerías  y  habita en el paraíso de los monstruos,  que se baña en piscinas de codicia, ese mamón que después de vaciar la teta se la come, quiere enseñarnos a vivir y nos manda a sus eunucos lameculos, disfrazados de tiburones para hacer apostolado de su vomitiva doctrina . No me imagino la convivencia con semejantes personajillos: ¿de qué se podrá mantener una conversación?, ¿cuales serán sus sentimientos?, ¿conocerán la empatía, la solidaridad, el amor, conocerán la vida?, o estarán sumidos en ese feroz letargo vital que les proporciona su sangre; cuya estructura molecular es la misma que la de los billetes licuados. Decía el maestro Machado que es un necio quien confunde valor y precio. El liberalismo, no vale lo que nos cuesta.


10 ene 2014

Gracias, Almudena Grandes.


Artículos como el siguiente de Almudena Grandes, hacen que no me sienta solo.


Es un proceso largo y misterioso. Cada uno de nosotros se va forjando a sí mismo sin ser muy consciente de cómo, cuándo, por qué lo hace. La identidad se construye primero a tientas, sobre elecciones que se toman por instinto al leer un libro, al ver una película, al enfrentarse a un conflicto. La adolescencia de los humanos es complicada porque es muy difícil ser a la vez una persona completa y otra a medio hacer. Luego, las piezas encajan sin que lleguemos tampoco a ser conscientes del mecanismo que las ha integrado. Aunque, a veces, ocurre. A veces, unas pocas palabras nos llaman por nuestro nombre para afirmarnos en lo que somos.
Jesús María Silva, uno de los abogados de Cristina de Borbón, ha declarado que no descarta renunciar al recurso contra el acto del juez Castro, para darle la oportunidad de que se realice como persona. Conmigo, desde luego, lo ha conseguido. Al escucharle, me sentí plenamente realizada en lo que soy, en mi admiración por latenacidad y la abnegación de un servidor público intachable, en mi convicción de que la igualdad de los españoles ante la ley debe llegar hasta las más altas instancias del Estado, y en el desprecio que me inspira la arrogancia de quienes se consideran por encima de sus semejantes. Que la arrogancia de Silva sea delegada, atribuible a la superioridad de su defendida, agrava la falta de respeto hacia un juez que representa la autoridad del Estado español. Si no hubiera pensado, desde mi adolescencia, que lo peor de España es la gente como él, hasta le agradecería que me haya dado tan estrepitosamente la razón.

5 ene 2014

No me gusta


No me gusta que un joven se tire un pedo en la mesa y resulte gracioso. No me gusta que a un anciano se le caiga la dentadura o haga ruido con la cuchara y haya que darle de comer aparte. No me gusta ser el que siempre cede el sillón. No me gusta la falta de dialogo. No me gusta quien quiere llevar la razón siempre. No me gustan los que dicen a los demás como deben de vivir. No me gustan los que aparentan. No me gustan las chirimoyas. No me gusta huir del silencio. No me gusta el humo irrespirable. No me gusta esconderme pero tampoco exponerme. No me gustan los que no escuchan. No me gustan los que se quejan constantemente sin hacer nada por cambiar, ni los que quieren ventaja o privilegio. No me gustan quienes se consideran superiores o puros o genuinos, representativos, salvadores. No me gustan los que alardean, se jactan, se ríen de los demás. No me gustan los que no comparten, acumulan, roban, atesoran. No me gustan los que se cuelan, empujan, adelantan por la derecha, pisan, invaden. manchan, contaminan. No me gustan los que violan, obligan. No me gustan los que engañan. No me gustan los que matan. No me gusta la sociedad en que vivo. A menudo, no me gusto ni yo mismo.

23 dic 2013

Mi deseo de bienestar para el 2014



Un hombre de negocios pasaba sus vacaciones en un pueblo costero. Una mañana advirtió la presencia de un pescador que regresaba con su destartalada barca. "¿Ha tenido buena pesca?", le preguntó. El pescador, sonriente, le mostró tres piezas: "Sí, ha sido una buena pesca". El hombre de negocios miró al reloj: "Todavía es temprano. Supongo que volverá a salir, ¿no?".

 Extrañado, el pescador le preguntó: "¿Para qué?". "Pues porque así tendría más pescado", respondió el hombre de negocios. "¿Y qué haría con él? ¡No lo necesito! Con estas tres piezas tengo suficiente para alimentar a mi familia", afirmó el pescador. "Mejor entonces, porque así usted podría revenderlo". "¿Para qué?", preguntó el pescador, incrédulo. "Para tener más dinero". "¿Para qué?". "Para cambiar su vieja barca por una nueva, mucho más grande y bonita". "¿Para qué?". "Para poder pescar mayor cantidad de peces".

"¿Para qué?". "Así podría contratar a algunos hombres". "¿Para qué?". "Para que pesquen por usted". "¿Para qué?". "Para ser rico y poderoso". El pescador, sin dejar de sonreír, no acababa de entender la mentalidad de aquel hombre. Sin embargo, volvió a preguntarle:
"¿Para qué querría yo ser rico y poderoso?". "Esta es la mejor parte", asintió el hombre de negocios. "Así podría pasar más tiempo con su familia y descansar cuando quisiera". El pescador lo miró con una ancha sonrisa y le dijo: "Eso es precisamente lo que voy a hacer”.


Fuente: Borja Vilaseca. Diario El País







15 nov 2013

TAO



No hace la codicia que suceda lo que queremos, ni el temor que suceda lo que recelamos. Francisco de Quevedo

8 dic 2012

VOLVER


Vuelvo buscando estrellas para respirar; me ahoga el hedor del enorme lodazal en que estamos chapoteando desde que nos robaron el suelo sobre el que se asentaban nuestras vidas.

29 mar 2012

El flautista de Hamelín

Dejadme que os cuente un cuento. Érase una vez un perro - flauta, que haciendo sonar su bello instrumento, arrojo todas las ratas al río.

Y... colorín colorado, este capitalismo salvaje...